LOS PILARES DEL TAEKWONDO

Muchos se preguntan cuáles son las características de todas las disciplinas conocidas como artes marciales. Se dice que no son sólamente un deporte y que a diferencia de lo que algunos piensan, no están diseñadas para aprender a pelear sino para controlar la mente y el cuerpo en situaciones de riesgo y evitar el enfrentamiento con otra persona. Para poder lograr lo anterior, el taekwondo está sustentado en siete pilares que se tienen que desarrollar en todos sus practicantes. Algunos son más fáciles de conseguir que otros, y es cierto que por razones deportivas los entrenamientos se enfocan más a algunos de ellos. Sin embargo, conforme se avanza en grados es notoria la necesidad de abordar todos. A continuación se presenta una breve explicación de cada uno de ellos:

cuerpo_humano1. El Desarrollo Físico: Para la práctica del taekwondo es indispensable poseer una buena condición física, entendiendo ésta como el desarrollo de todas las capacidades del cuerpo para efectuar alguna actividad. Las capacidades que deben desarrollarse son la fuerza, resistencia, velocidad, movilidad y coordinación; cada una de las cuales tiene variantes que deben tomarse en cuenta. Evidentemente, dichas capacidades se adquieren y perfeccionan conforme se avanza en los entrenamientos, pero es un aspecto que ninguna persona que se diga practicante de esta disciplina puede descuidar.

2662401111_aea78db4362. La Competencia: Las artes marciales implican el enfrentamiento con otra persona, de tal forma que el aspecto competitivo no puede dejarse a un lado. La competencia no se refiere a lastimar o humillar al otro, sino a medir las capacidades y encontrar los propios errores para superarlos en el entrenamiento. Una persona que compite es una persona a la que le gusta superarse constantemente, el triunfador no es únicamente el que gana sino el que en aquellas ocasiones en las que pierde es capaz de analizar su derrota y no volver a cometer los mismos errores.

2522493080_d019bcaf0e3. El Combate: Enfrentarse con otra persona sabiendo que cualquiera de los dos puede salir lastimado no es fácil, existen muchos factores físicos y psicológicos a superar cuando esto sucede. En los úlltimos años el taekwondo ha tenido un auge muy grande como deporte, en el que se destaca este aspecto combativo, pero también se estuidan diferentes técnicas de defensa personal que preparan a la persona a los combates en situaciones de riesgo fuera de una competencia. Como se había mencionado, el objetivo es evitar en todo momento un enfrentamiento físico con otra persona, pero si éste fuera inevitable hay que estar preparados.

andr-sgf1174. La Marcialidad: En la mitología romana, Marte, el Dios de la Guerra, era el padre de Rómulo y Remo (los fundadores de Roma), y por ello se le consideraba protector de Roma. La palabra “marcialidad” se deriva precisamente del nombre de este Dios, por lo que todo lo marcial hace referencia a la fuerza, la disciplina, y la imagen de un guerrero, sin olvidar que debe siempre tener presente la ayuda y protección al prójimo. Un taekwondoín debe imponer respeto y admiración con su simple presencia, tal como sucede con un soldado que pertenece a un poderoso ejército. Quien practica taekwondo está muy consciente del respeto que se le debe tener a quien ostenta un grado mayor, tal como sucede en la milicia. Un buen entenamiento de taekwondo se debe caracterizar por el orden y la fuerza de los practicantes, así como del silencio y respeto en los momentos en los que se requiere.

2007116172549630475. El Arte: El hecho de que el taekwondo tenga que ejecutarse con fuerza no implica que no pueda ser estético. Es notorio cuando un movimiento se ejecuta correctamente porque se caracteriza precisamente por ser estético. Un taekwondoín está obligado a perfeccionar sus movimientos de tal forma que cuando los ejecute puedan transmitir belleza. Especialmente los pumses (secuencias de defensas, patadas y golpes que simulan una pelea) tienen que ser ejecutados de esta forma y actualmente se está retomando mucho este aspecto del taekwondo con las competencias en esta área. Conforme se avanza de grado es necesario ejecutar pumses más complicados que demuestran la parte artística de esta disciplina.

ks-lgflag6. La Filosofía: Las artes marciales son consideradas estilos de vida porque no sólo involucran una parte física sino también aborda los valores y principios que deben caracterizar al ser humano. La filosofía oriental es muy diferente a la nuestra, pero basta con saber que toma mucho encuenta el respeto de todo lo que está a nuestro alrededor: personas y naturaleza. Una forma en la que se puede entender parte de este modo de pensar es conociendo el significado de los grados que se utilizan en el taekwondo. La bandera de Corea representa el Ying y el Yang, así como los elementos básicos de la naturaleza; por lo tanto se acepta que el hombre está conformado tanto de cosas positivas como negativas y a la vez está rodeado de muchas cosas que pueden influir en sus comportamientos, pero es necesario controlar la mente y el cuerpo para actuar siempre con rectitud. Así, quien practica un arte marcial está obligado a ser un ejemplo para todos los demás y comportarse siempre de acuerdo con los principios éticos que se enseñan en el entrenamiento.

lgim00397. La Espiritualidad: Es el fin último de un artista marcial, consiste en encontrar un mundo que va más allá de lo material. Todos tenemos por seguro que en algún momento nuestra presencia física terminará y es necesario encontrarnos con una parte de nosotros que va más allá. El ponerse en contacto con este aspecto no es una tarea fácil, implica mucha concentración y autoconocimiento. Desde que inicia en su entrenamiento, un taekwondoín debe aprender a ponerse en contacto con él mismo, por lo que se dedica un tiempo a la meditación. Durante dicha meditación la persona debe ser capaz de dejar a un lado todo aquello que lo distrae y ponerse en contacto con sus sentimientos y pensamientos para más adelante econtrar esta parte espiritual.

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