NACIMIENTO DEL TAEKWONDO

Como todas las artes marciales, el taekwondo surge desde que el hombre aparece en la tierra debido a la necesidad que tenía por defenderse de todos los peligros que le rodeaban. Cuando los humanos observaban a su alrededor, notaban que los animales sólo contaban con sus cuerpos y aún así podían ser excelentes peleadores. Es por ello se dedicaron a idear diferentes formas para utilizar sus propios cuerpos para atacar y defenderse de los demás. Así, se fueron inventando las primeras técnicas de pelea en donde seguramente los más  utilizados fueron los puños, los dientes, las rodillas y los pies. Sin embargo, éstas todavía no eran parte de una disciplina ni tenían las características que ahora tienen los sistemas de defensa personal.

Entonces, conforme pasó el tiempo estas técnicas se fueron perfeccionando y cada región fue creando su propio estilo de pelea. En algunos lugares se le dió mucha importancia no sólo a la lucha como tal sino que se tomaron en cuenta diversas creencias espirituales (de hecho fue en los monasterios en dnde se inició una práctica formal de estas disciplinas)  y del gran respeto que le tenía la gente a la naturaleza (es necesario saber que muchas técnicas de pelea están inspiradas en los  movimientos de muchos animales: tigre, garza, serpiente, mantis, entre otros). De esta forma, se dice que en el oriente se crearon las primeras artes marciales que se bautizaron con diversos nombres. A partir de entonces muchas personas se han dedicado a practicarlas, perfeccionarlas o cambiarlas con base en las diferentes necesidades que se han tenido.  

El taekwondo surge entonces de algunas de estas técnicas  que se practicaban desde épocas muy remotas. Como arte marcial, el taekwondo se relaciona directamente con los estilos antiguos coreanos denominados Taekyon y  Subak, aunque por diversas situaciones fue adquiriendo características muy específicas.

En 1909, Japón invadió lo que hoy conocemos como Corea, y  se prohibió toda enseñanza de cuestiones relacionadas con la cultura coreana, incluyendo sus técnicas de combate. Para conservar algunas de estas tradiciones, muchos se vieron forzados a seguir practicándolas de forma secreta.

Durante la Segunda Guerra Mundial muchos coreanos fueron incorporados al ejército japonés, aunque hubieron algunos que se unieron a los aliados para pelear en contra de estas tropas. Son muchas las historias que cuentan el origen del taekwodo, sin embargo la que probablemente sea más cercana a la realidad es la que explica  que durante estos combates de la Segunda Guerra Mundial, los soldados coreanos se dieron cuenta de la gran necesidad que existía por tener un método de defensa cuerpo a cuerpo así que se dedicaron a perfeccionar la técnicas que ya existían. Así,   Corea aprovecha y lucha por su independencia utilizando este nuevo estilo de pelea.

Una vez que terminó la guerra en 1945 y ya habiendo alcanzado su independencia, los coreanos se dieron a la tarea de darle forma a este nuevo estilo y convertirlo en una de las artes marciales que son más conocidas en la actualidad. Para nombrarlo escogieron tres palabras: “tae”, que se refiere a los pies; “kwon”, que es la palabra usada para nombrar a las manos; y “do” que adoptan del japonés para hacer referencia a un camino. De esta manera, taekwondo quiere decir “el camino de los pies y las manos”.

 

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